Corte Penal Internacional condena sanciones de Trump

Sede de la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya, Países Bajos. EFE/EPA/Remko De Waal

La Haya, 7 de febrero de 2025 (EFE).- La Corte Penal Internacional (CPI) condenó este viernes la emisión de una orden ejecutiva por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, para sancionar a funcionarios del tribunal, lo que va a “perjudicar su labor judicial independiente e imparcial”, advirtió la institución, que investiga crímenes de guerra de Israel en Palestina.

En respuesta a esa decisión, la CPI subrayó que “se mantiene firme junto a su personal y se compromete a seguir brindando justicia y esperanza a millones de víctimas inocentes de atrocidades en todo el mundo” en todas las investigaciones que tiene abiertas.

Entre ellas se encuentra la que es razón de las sanciones que busca imponer Estados Unidos: una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por crímenes de guerra y lesa humanidad en Gaza.

“Hacemos un llamamiento a nuestros 125 Estados Parte, a la sociedad civil y a todas las naciones del mundo a unirse en defensa de la justicia y los derechos humanos fundamentales”, agregó el tribunal en un breve comunicado.

Acciones «ilegítimas e infundadas» contra EE.UU. e Israel

Trump firmó esta madrugada de una orden ejecutiva para sancionar a la Corte por sus acciones contra Estados Unidos y aliados como Israel.

Según el mandatario estadounidense, la CPI ha emprendido “acciones ilegítimas e infundadas contra Estados Unidos” e Israel, definido como un “estrecho aliado”, y ha “abusado aún más de su poder al emitir órdenes de arresto infundadas” contra Netanyahu y su exministro de Defensa Yoav Galant.

La orden de Trump contempla restricciones financieras y limitaciones en la obtención de visados para viajar a Estados Unidos a empleados de la CPI que colaboren en investigaciones del tribunal contra ciudadanos estadounidenses o aliados de Washington, así como a su familia inmediata (pareja e hijos),

En los próximos 60 días, el Departamento del Tesoro deberá elaborar y entregar una lista con personas que puedan verse afectadas por esta medida.

Netanyahu celebra la decisión de Trump

La firma de la orden llegó después de la reunión de Trump el martes con Netanyahu, a quien la CPI considera, entre otras cuestiones, presunto responsable de crímenes como el uso del hambre como arma de guerra contra los palestinos de Gaza.

Este viernes, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, celebró la orden ejecutiva firmada ayer por Trump para sancionar a la Corte Penal Internacional (CPI); tribunal que calificó de «antisemita y antiamericano».

«Gracias, presidente Trump por su valiente orden ejecutiva contra la CPI. Defenderá a Estados Unidos e Israel de un tribunal antiamericano y antisemita corrupto que no tiene jurisdicción ni fundamento para emprender una guerra legal contra nosotros», dijo hoy la Oficina de Netanyahu en un comunicado.

«La CPI emprendió una campaña despiadada contra Israel como ensayo para actuar contra Estados Unidos. La orden ejecutiva del presidente Trump protege la soberanía de ambos países y de sus valientes soldados», continuó el mandatario.

Aunque en la orden se destaca que Washington sigue comprometido con la rendición de cuentas, se pide que la CPI respete su decisión y la de otros países de no someter a su personal a la jurisdicción de ese tribunal.

Otras investigaciones del tribunal

La CPI, que se creó a través del Estatuto de Roma, es un tribunal internacional con la misión de juzgar a personas acusadas de crímenes de guerra, lesa humanidad, genocidio y agresión.

Sin embargo, países clave como Estados Unidos, China, Rusia e Israel no son miembros de la Corte y, por lo tanto, no reconocen su jurisdicción ni la respaldan cuando se trata de casos que les afectan a ellos mismos o a sus aliados.

Así, otra de las investigaciones abiertas por la CPI se centra en los crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos en Ucrania durante la agresión rusa, con la consiguiente emisión de una orden de arresto contra el presidente ruso, Vladímir Putin, por la deportación de niños ucranianos a Rusia.