Jueves Enero 31, 2019.- España

Uber y Cabify dejan de prestar servicio en Barcelona tras el decreto del Govern

Las empresas de transporte comunican a sus usuarios que la obligación de precontratar los coches con 15 minutos de antelación les impide seguir operando en la ciudad

 

Uber y Cabify han anunciado este jueves que dejarán de operar en Barcelona desde este viernes. Las empresas responden así a la aprobación, por parte del Gobierno de la Generalitat, de un decreto ley que obliga a precontratar con 15 minutos de antelación los servicios de los coches con licencia de vehículo de transporte concertado (VTC), y que entrará en vigor mañana tras ser publicado hoy en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC)

Uber no es propietaria de coches ni de licencias, y se limita a poner a disposición de otras empresas su plataforma tecnológica. Pero se ve afectada por los despidos que ya han anunciado estas compañías. Uber ha enviado un comunicado a sus usuarios, titulado "Hasta pronto, Barcelona", en el que responsabiliza al Govern del cierre de su servicio, UberX.

Por su parte, Cabify, que sí es propietaria de licencias VTC a la vez que colabora con otras empresas a las que ofrece su plataforma, comunicará este viernes a sus usuarios lo que considera "su expulsión" de Cataluña, una vez entre en vigor el decreto de la Generalitat.

"Hace casi un año volvimos a Barcelona con un compromiso: hacer las cosas bien. Desde entonces, más de medio millón de personas nos habéis elegido para moveros por la ciudad. Y miles de conductores han encontrado en Uber una manera de ganarse la vida", empieza el comunicado de Uber. Uber trató hace años de desplegar el modelo que triunfa en Estados Unidos, que permite a casi cualquier persona ser conductor mediante esta plataforma. Tuvieron que cerrar rápidamente este servicio y, en 2018, se adaptaron a la normativa, según la cual tenían que operar con licencias VTC. Es la actividad de estas licencias la que el Govern limita con su decreto, con el que pretende diferenciar la actividad del taxi de la de los VTC.

"Necesitamos una regulación justa. En el caso de Cataluña, una regulación que tenga en cuenta a los miles de conductores y usuarios de los VTC, que hoy ven desaparecer su medio de vida y su libertad de elegir cómo se mueven por su ciudad", añade el comunicado. En los últimos días, los conductores de estos vehículos se han manifestado contra el decreto y las empresas han anunciado que tendrán que despedir a más de 3.500 personas. "La obligación de esperar 15 minutos para viajar en un VTC no existe en ningún lugar de Europa y es totalmente incompatible con la inmediatez de los servicios bajo demanda, como UberX", continúa la carta de la empresa.

La decisión, explican fuentes de la compañía, es indefinida siempre que continúen las restricciones que plantea el Govern. El decreto ley solo se puede recurrir ante el Tribunal Constitucional, y eso solo lo puede hacer un partido político, el presidente del Gobierno u otras instancias como el defensor del pueblo. Por su parte, los conductores de VTC ya han anunciado que interpondrán demandas por responsabilidad patrimonial hacia la Generalitat, a la que piden más de 1.100 millones de euros.

En un comunicado, Cabify ha lamentado que la Generalitat "haya cedido a la presión y las exigencias del sector del taxi, perjudicando gravemente el interés ciudadano" y concluye que el decreto autonómico aprobado este jueves en el Diario Oficial de la Generalitat tiene "como único objetivo" la "expulsión directa" de la aplicación de Cabify y de su mercado, destruyendo los 3.000 empleos que había generado el negocio de las licencias VTC. Considera que el límite de precontratación de 15 minutos convierte en inviable su negocio, ya que el 98,5% de sus viajes se gestionan por debajo de ese tiempo de contratación.

Los taxistas celebran la marcha de las apps

El portavoz de Élite Taxi en Barcelona, Alberto Tito Álvarez, ha celebrado en un comunicado la decisión de Uber y Cabify de dejar de prestar sus servicios en la capital catalana. "Esta es una victoria de la gente obrera y trabajadora contra las multinacionales esclavistas, no solo del taxi", ha dicho. Álvarez ha criticado que estas empresas hayan diseñado "un sistema fraudulento de negocio", y ha asegurado que la regulación pone fin a este modelo.

La consecuencia directa de que estas plataformas dejen de operar a partir de mañana en Barcelona está en los más de 3.500 conductores que trabajan con licencias VTC en esta ciudad. Empresas como Vector Ronda, que tiene una plantilla de cerca de 1.000 personas y que opera preferentemente con Cabify, ya han anunciado a sus trabajadores un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), aunque todavía no lo han comunicado al departamento de Trabajo de la Generalitat. En un comunicado, Comisiones Obreras ha rechazado estos ERE. La central considera que "estos anuncios buscan presionar una decisión política en un determinado sentido, utilizando a los trabajadores". (El País)