Jueves Enero 25, 2018 05:10.- Internacional | EE. UU.

Trump dispuesto a ser interrogado "bajo juramento" sobre trama rusa

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el miércoles estar dispuesto a ser interrogado "bajo juramento" por el fiscal especial Robert Mueller, a cargo de la investigación sobre una posible colusión entre la campaña electoral del mandatario y funcionarios rusos.

"Me encantaría hacerlo", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca. "Me gustaría hacerlo lo más pronto posible", agregó tras ser consultado sobre la posibilidad de testificar.

"Lo haría bajo juramento, absolutamente", agregó, horas antes de partir al Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, Suiza.

Consultado acerca de cuándo podría tener lugar una audiencia, Trump dijo no saberlo con exactitud. "Ayer (martes) se hablaba de unas dos o tres semanas", indicó.

Pero el abogado de la Casa Blanca Ty Cobb pareció relativizar las declaraciones de Trump, afirmando que el presidente solo quería decir que estaba dispuesto a reunirse, informó The New York Times.

"Está preparado para reunirse con ellos, pero seguirá el consejo de su abogado personal", informó el diario citando a Cobb.

A principios de enero Trump había considerado "improbable" una entrevista con el fiscal especial.

Para los servicios de inteligencia estadounidenses, no hay duda de la interferencia de Moscú en los comicios de 2016, tanto en forma de piratería informática o difusión de información falsa, para afectar a la candidata demócrata Hillary Clinton.

Pero hasta ahora no se ha probado que haya habido colaboración deliberada entre el equipo de Trump y funcionarios rusos.

- Pesquisa con más de una arista -

Además de la colusión con Moscú, Mueller busca determinar si Trump cometió el delito de obstrucción a la justicia.

En este sentido, sus pesquisas se centran en las circunstancias bajo las cuales el mandatario despidió al director del FBI James Comey en mayo pasado.

Según Comey, que testificó bajo juramento ante el Senado, el presidente personalmente le pidió, durante una entrevista en la Oficina Oval, que enterrara la investigación contra el general Michael Flynn, ex asesor de Seguridad Nacional de Trump.

Una testificación de Trump ante Mueller necesita ser negociada -si es en persona o por escrito, o una mezcla de ambos-.

El mandatario dijo a los periodistas que escuchará el consejo de sus abogados acerca de cómo proceder en este sentido.

Trump ha negado reiteradamente haber cometido delito alguno y que Mueller se quedará con las manos vacías.

"No ha habido colusión de ningún tipo. No ha habido obstrucción de ningún tipo", afirmó este miércoles.

Consultado sobre si Mueller será justo, Trump respondió: "Ya lo veremos... eso espero".

Mueller, que fue jefe del FBI de 2001 a 2013, ya acusó a varias personas del entorno de Trump, incluido Flynn.

El general se declaró culpable de haber mentido al FBI sobre sus conversaciones con el entonces embajador ruso Serguei Kisliak y acordó cooperar con la justicia.

Así también lo hizo George Papadopoulos, asesor del equipo de campaña electoral de Trump.

Dos ayudantes de la campaña de Trump, incluido el jefe del equipo Paul Manafort, fueron acusados ​​en el marco de la investigación.

El martes, el fiscal general Jeff Sessions, que fue uno de los principales miembros del equipo de campaña del magnate, fue interrogado por el caso.

Sessions había admitido haberse reunido con Kisliak en tres ocasiones durante la campaña, lo que le obligó a recusarse de la investigación sobre la supuesta injerencia de Moscú en la carrera presidencial, que quedó entonces en manos de Mueller. (AFP)

 

 


 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 


 

 

 

 

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 


 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 


 

 


 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 



 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

río
 
 
 
 
 

Alejandro Rosado es una tentativa de homicidio agravado. Sin embargo, no hay ni un policía preso, y sí hay manifestantes detenidos”, cuestionó la abogada Gabriela Carpineti, de la CTEP, que patrocina al joven gravemente herido. “Aportamos una docena de testigos, primero ante Procuvin (Procuraduría de Violencia Institucional) y luego en el juzgado. El problema es que el Ministerio de Seguridad entorpeció, mintió, y el juez Torres dejó que eso sucediera, y ahí es donde hay riesgo de impunidad para la fuerza. El deber de investigar es del juez. Es correcto que haya hecho la denuncia. Ahora hay un conjunto de medidas que deben seguir produciéndose”, agregó Carpineti.

El sumario administrativo policial que está en poder del juez Torres dice que un principal de Asuntos Internos se puso en contacto con el jefe del GOMF, el comisario Hipólito, y que éste le dijo que como era un tema tan trascendente, que aparecía en filmaciones y estaba en todos los medios, ya se había puesto a juntar información antes de que se lo pidieran. Así fue como consultó, según figura en esas actuaciones internas, y verificó que en Hipólito Yrigoyen y Tacuarí había estado el GOMF número 1. En el sondeo interno le hablaban de Barisone. Cada grupo está formado por cinco motos y diez efectivos. Consultó al principal Ortega, que había estado a cargo de esas motos, y éste le dijo que por las averiguaciones que había hecho se trataba de Barisone. Con esa información el juez mandó a concretar la detención.

El policía acusado prestó declaración indagatoria el 29 de diciembre y dejó boquiabiertos a los investigadores cuando les dijo que no se veía a sí mismo en las imágenes pero que tampoco podría decir quién era la persona que pasaba por encima de Rosado. Intentó zafarse con el argumento de que se sentía mal, que llevaba 48 horas de trabajo, que tenía sueño y hambre, había sufrido un desgarro en medio de la represión y la moto andaba zigzagueando. Además se quejó de que, como es nuevo, le habían dado “la peor” moto. “Era la primera vez que iba a una movilización grande y estaba aturdido y gaseado por el gas lacrimógeno”, buscó victimizarse. “En ninguna de las fotos tampoco me veo”, insistió. Dio vueltas, pero en ningún momento negó ser el autor de las graves lesiones al chico. Ante esta situación, para hacer un cotejo, Torres decidió convocar a declarar como testigos a los policías que lo habían identificado en el procedimiento interno. El único que sostuvo su relato fue el policía a cargo de la investigación de Asuntos Internos.

Hipólito, que declaró el jueves último, cambió la versión que había dado a Asuntos Internos según la cual se había puesto a investigar apenas vio las imágenes de Rosado en los medios y comprendió la gravedad de la situación. Esta vez dijo que no supo qué había pasado hasta que lo consultó Asuntos Internos y que ni siquiera había visto el video viralizado. Las referencias a Barisone dijo que se las dio Ortega y que lo había identificado por “la contextura física” y en especial “la altura”. Cuando le preguntaron en el juzgado si a partir de esos datos que obtuvo tomó alguna medida para identificar al personal que conducía la moto dijo que no. Todo lo que informó, sostuvo, fue en base a lo que Ortega le había señalado. ¿Qué dijo Ortega? Que no podía determinar con certeza quién era el hombre de la moto ya que “el video no era nítido, pero por la contextura física de la persona que conducía la moto en cuestión, sería Dante Barisone (…) no lo aseveré, siempre hablé en potencial, le dije que sería Barisone, teniendo en cuenta la contextura física, no el rostro, porque era bajito”. Como se ve en las imágenes todos los agentes estaban con casco, no se les veía la cara y tenían trajes oscuros que los cubrían de pies a cabeza.

–Aunque estaba sentado en la moto ¿fue la única característica (la estatura) que le permitió identificar a Barisone?- le preguntó a Ortega un secretario del juzgado.

–Sí –sorprendió el policía. Luego agregó que se enteró de la detención al día siguiente, cuando fue a trabajar.

Torres decidió dictarle falta de mérito a Barisone, lo que implica que queda en una situación intermedia: ni procesado ni sobreseído. Planteó que no podía quedar detenido por el estado de duda que generaban las declaraciones de los policías. Ayer, además, decidió hacer lo que en la jerga jurídica se llama “extraer testimonios”, que quiere decir hacer una denuncia penal, en este caso contra el comisario Hipólito y el oficial principal Ortega, por posible encubrimiento, lo que incluiría un intento de entorpecimiento y presunto falso testimonio.

Torres le pidió un nuevo informe al Ministerio de Seguridad. Uno de los problemas para saber quiénes son los policías agresores es la ausencia de identificación. Ya sea porque tienen una numeración que no está a la vista o porque tienen, algunos, la patente tapada o camuflada, o no la tienen. El informe policial decía que Barisone había usado la moto número 3333, pero el agente dijo que no era esa sino la número 1625. Lo cierto es que, hasta ahora, por las imágenes ese dato no fue corroborado. (Página 12)