Lunes Marzo 18, 2019.- Argentina | Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Seguirán presos los senegaleses acusados de tráfico de personas

La Cámara Criminal y Correccional de la Capital rechazó las excarcelciones de tres africanos, dos de los cuales tenían domicilio estable en Bahía Blanca y habrían trasladado a algunas de las víctimas a esta ciudad y Monte Hermoso, en la provincia de Buenos Aires.

Tres senegaleses acusados de integrar una banda dedicada a traficar personas desde su país, entre ellos dos que tenían domicilio en Bahía Blanca, seguirán presos porque la justicia les rechazó la excarcelación.

La resolución es de la Cámara Criminal y Correccional Federal de la ciudad de Buenos Aires, porque la investigación la inició el juez federal de la Capital, Marcelo Martínez de Giorgi.

En la medida dictada por la justicia se identifica a los acusados con sus iniciales: D.A., N.D. e I.A.D. Los dos primeros vivían en Bahía Blanca cuando los detuvieron, a mediados de febrero pasado.

Todos están imputados de violar el artículo 116 de la ley 25.871 (Migraciones), que prevé penas de 1 a 6 años para quien “realizare, promoviere o facilitare el tráfico ilegal de personas desde, en tránsito o con destino a la República Argentina”.

Por esa maniobra, según la normativa, se entiende el cruce ilegal de personas por los límites fronterizos nacionales, con el fin de obtener directa o indirectamente un beneficio.

El caso salió a la luz cuando la Policía Federal y la Dirección Nacional de Migraciones realizaron distintos allanamientos, entre ellos en Bahía, para desarticular la organización dedicada a la trata de personas.

Los 3 están acusados de traficar al menos a 76 compatriotas, a los cuales les cobraban 6 mil dólares para habilitarlos a trabajar como manteros. Muchos de ellos lo hacían en nuestro medio y Monte Hermoso.

La organización, al parecer, falsificaba pasaportes de Gambia para comenzar el tráfico en el aeropuerto de Dakar, seguía en Madrid, desde donde viajaban al continente con destino a Ecuador. Una vez allí, pasaban, por tierra, a Brasil, para llegar a la Argentina por algún punto del extenso límite fronterizo.

Durante los allanamientos se secuestraron agendas, anotaciones en papel, comprobantes de transferencias bancarias, pasaportes de las víctimas, celulares, computadoras, registros comerciales y pasajes de colectivo.

También carteras, ojotas, anteojos, perfumeras y otros elementos -por un valor de 2 millones de pesos- que no tenían documentación de procedencia. En ese caso se iniciaron actuaciones por posible contrabando y falsificación de marcas.

Por qué siguen presos

La Sala II de la Cámara Criminal y Correccional Federal porteña ordenó que los 3 senegaleses -procesados y con prisión preventiva desde el 1 de marzo pasado- continúen detenidos al rechazar la excarcelación.

Las defensas consideraban que, en caso de liberarlos, no había riesgos procesales o de entorpecimiento de la investigación, teniendo en cuenta además que no tienen antecedentes, cuentan con lazos familiares y domicilio constatado, dos de ellos en Bahía.

Los jueces Martín Irurzun y Mariano Llorens argumentaron que, en principio, se pudo establecer que tuvieron “activa vinculación” con “el funcionamiento de un mecanismo para el ingreso de ciudadanos senegaleses al territorio nacional mediante la utilización de documentación falsa y a través de pasos fronterizos no habilitados a efectos de evitar los controles migratorios facilitando el ilegal ingreso al país de aquellos”.

“Las características de los hechos constituyen una pauta presuntiva relevante acerca de la existencia de riesgos procesales”, dijeron.

“No es menor el dato relativo a la cantidad de personas relacionadas con el delito en cuestión, las ramificaciones territoriales donde los sucesos se habrían desarrollado, a nivel internacional desde Senegal, pasando por Francia, Ecuador y Brasil, y en nuestro país, en las ciudades de Bahía Blanca, Monte Hermoso y C.A.B.A.”, explicaron los camaristas.

El rol de cada uno

D.A. y N.D. tenían un “rol organizador” para recibir a los senegaleses en forma habitual, al menos desde comienzos de 2017.

I. A. D., en tanto, está imputado de concretar el cruce ilegal fronterizo mediante la documentación falsa.

Una vez arribado al territorio nacional, y si las víctimas abonaban la suma pactada, I.A.D. les devolvía su pasaporte. Caso contrario el documento se retenía hasta saldar la deuda y él era el encargado del cobro de “deudas”, siempre bajo la supervisión de N.D., es decir uno de los que vivía en Bahía. (La Nueva)