.
       
.

Miércoles Julio 25, 2018 08:47.- Argentina | Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Qué dice el informe final sobre la tragedia del avión en el delta

Se hace un análisis de la aeronave, la tripulación, los controladores aéreos y las condiciones meteorológicas. El siniestro dejó tres personas muertas.

La Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (Jiaac) dio a conocer el resultado de la investigación sobre la caída del avión en el delta que dejó tres muertos el año pasado, según publicó el diario La Nación.

El matutino porteño accedió al informe final, que ya fue comunicado a los familiares de las víctimas y fabricantes del Mitsubishi MU-2B-26-A, en el que viajaban el piloto Matías Ronzano (31), el copiloto Emanuel Vega (25) y el pasajero era Matías Aristi (37), hijo del dueño del avión bimotor.

En el informe de 65 páginas se hace un análisis pormenorizado de la aeronave, la tripulación, los controladores aéreos que intervinieron y las condiciones meteorológicas a las 17.30 del 24 de julio del año pasado, momento en el que la nave se vino a pique.
"Los restos de la aeronave y los daños observados en el follaje en el lugar del accidente sugieren que el LV-MCV impactó contra el terreno con el ala izquierda, con un ángulo aproximado de 80º de inclinación lateral y a gran velocidad. Las fuerzas del impacto, producto de la elevada energía cinética, provocaron la destrucción total de la aeronave", indicó la Junta.

La investigación corroboró también que la aeronave no estaba equipada con un sistema Taws. Entre otras advertencias, el Taws incluye una alarma aural que alerta a la tripulación en el caso de un excesivo régimen de descenso.

"Dicho equipo podría haber advertido al piloto de la proximidad de la aeronave con el terreno. Sin embargo, considerando los parámetros de vuelo de la aeronave (altura, velocidad y actitud) en que se desarrolló el último tramo del vuelo, no habría margen para realizar acciones correctivas que evitaran el impacto con el terreno", reconoce el informe.

La reconstrucción indicó que, como la torre de control de Aeroparque no pudo, en ningún momento, visualizar la aeronave en su pantalla de radar, le indicó al piloto la directiva de ir a Vanar (punto de intersección entre dos radiales) y posteriormente a San Fernando para chequear la novedad en el transponder, instrumento que permite seguir el recorrido de todas las aeronaves.

"La instrucción de hacer retornar la aeronave a San Fernando se ajustaba a los procedimientos establecidos. Tal instrucción modificó el vuelo planificado, por lo que es probable que, para evitar volver, el piloto diversificara su atención intentando solucionar la novedad en el transponder", señala el informe.

"El peso de la aeronave en el despegue se hallaba dentro de la envolvente operacional prevista en su manual de vuelo. Sin embargo, dado el escaso tiempo de vuelo (tan solo cinco minutos), el peso excedía el máximo permitido para el aterrizaje al momento de recibir la instrucción por parte de la dependencia de control de tránsito aéreo de Aeroparque de volver a San Fernando. Esta circunstancia hubiese obligado al piloto a realizar una espera y consumir combustible para alcanzar el peso permitido, o a aterrizar excedido de peso", agrega.

Control de vuelo

El informe remarca que esta situación, sumada al contexto operativo y las condiciones meteorológicas en que se desarrollaba el vuelo, probablemente contribuyeron a elevar aún más la carga de trabajo para el piloto.

"El contexto operativo resultante de la instrucción por parte del control de retornar a San Fernando vía Vanar, el piloto automático probablemente desconectado, las condiciones meteorológicas prevalecientes, la limitada experiencia del piloto en vuelo instrumental y la atención que le requería el transponder, en su conjunto, constituyen condiciones capaces de complejizar la operación de la aeronave que favorecen la pérdida de control en vuelo", argumenta la junta.

"En virtud de lo expresado y considerando la mecánica de impacto de la aeronave, es probable que haya ocurrido una pérdida de control en vuelo que, dada la baja altura y elevada velocidad a la que se encontraba volando la aeronave, no permitió que el piloto tuviese el tiempo necesario para recuperar la situación", indicó.

La Nación indicó que el informe detalla los factores que se combinaron para la caída:

Las características particulares de la aeronave.
La atención requerida por el transponder al no ser visualizado por el control de tránsito aéreo.
El desvío del vuelo planificado a requerimiento de la dependencia de control de tránsito aéreo.
La gestión de la trayectoria de la aeronave con piloto automático desconectado.
La limitada experiencia del piloto en condiciones de vuelo instrumentales. (La Voz)