Miércoles Abril 10, 2019.- Israel

Netanyahu vence y se eterniza en el poder

No bastó el boom de Gantz. Trump lo felicita, palestinos atacan

El premier Benjamin Netanyahu celebra un triunfo de su fuerza en las parlamentarias de Israel y ahora corre hacia el histórico quinto mandato al tiempo que saca de la carrera a Benny Gantz.

La coalición de derecha liderada por el primer ministro y líder del Likud obtuvo el mayor número de escaños: 65 de los 120 en el Knesset (Parlamento) contra los 55 de sus adversarios.

Inmediatamente de Estados Unidos llegaron las felicitaciones del presidente Donald Trump, su gran patrocinador, que se regocijó por la victoria de "un gran aliado y un gran amigo" que, según el jefe de la Casa Blanca, pudo llevar la paz a la atormentada región del Medio Oriente. Sin embargo el rechazo palestino no tardó mucho tiempo en emerger: "Israel ha elegido un parlamento de derecha y racista", dijo la OLP.

La próxima semana el presidente israelí, Reuven Rivlin, iniciará las consultas con los partidos y les encomendará formar el nuevo gobierno a Netanyahu. Será la quinta vez: un verdadero record de longevidad política en Israel, superior incluso a aquella del fundador del Estado, David Ben Gurion.

El éxito del voto fue incierto hasta el último momento como nunca antes en los últimos 23 años y reservó no pocas sorpresas.

La más llamativa fue el colapso del Partido Laborista de Avi Gabbai -canibalizado por el centrista partido "Azul-Blanco" de Gantz, las dificultades de los pequeños partidos de derecha (como "Nueva Derecha" del actual ministro Naftali Bennett), la exclusión del Knesset de formaciones consideradas en vísperas de la victoria y también una fuerte contracción del voto árabe.

No obstante algunos ajustes pueden lograrse a partir del escrutinio del voto de los soldados, el panorama general está ahora delineado: hasta 2023, Israel será gobernada nuevamente por una coalición de derecha.

Netanyahu prometió formar "rápidamente" el gobierno e hizo saber que ya ha recibido la autorización de muchos de los partidos para su próxima coalición.

A su lado, puede contar con los religiosos de "Shas" y "Torah Unita", que recogieron un botín discreto, sobre los centristas de Moshè Kahlon (actual ministro de economía) y también sobre "Israel nuestra casa" de Avigdor Lieberman, quien renunció a Ministro de Defensa del gobierno anterior en controversia con la posición de Netanyahu sobre Gaza.

A Benny Gantz y su partido-revelación "Azul-Blanco" no le quedará más que la oposición.

"Aceptamos la decisión de la gente y respetaremos las elecciones del presidente Rivlin" pero "la campaña no ha terminado. Estamos aquí para abrir aquella del 2020", insistió el número dos del partido Yair Lapid, hipotizando que Netanyahu podría renunciar en los próximos meses por su proceso legal si llegara la acusación formal de corrupción por parte del abogado estatal Avichai Mandelblit.

"Transformaremos el Knesset en un campo de batalla y -continuó Lapid preanunciando el pedido de una comisión parlamentaria de investigación sobre el caso de los submarinos que también preocupa a Netanyahu-, haremos difícil la vida del Likud".

Las esperanzas de la centroizquierda duraron hasta el conteo de los votos reales. Las primeras encuestas de boca de urna proyectaron al partido de Gantz por encima del partido del Likud, aunque este último podía contar con una coalición más fuerte.

Si la ventaja hubiera permanecido, Gantz -como había anunciado de inmediato- le habría pedido a Rivlin el encargo de buscar una mayoría. Este no fue el caso: el conteo posterior entregó un cuadro de paridad exacto entre los dos principales partidos (35 escaños cada uno), mientras que la brecha entre las coaliciones demostró ser mucho más consistente: diez escaños, una enormidad para quien como Netanyahu demostró la capacidad de gobernar incluso con una sola ventaja. (ANSA).