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Miércoles Agosto 24, 2016 06:19.- Argentina, Buenos Aires, La Plata

Matan a un policía de 24 años en brutal asalto a su casa en Olmos

Ocurrió ayer a la madrugada en 38 y 176. Un ladrón murió y hubo otras dos personas heridas

Cuando toda la atención estaba depositada en un sector alejado de la Ciudad, donde había aparecido una camioneta con dos cuerpos acribillados a balazos, otro hecho salvaje de inseguridad sacudió a los platenses. Fue en una vivienda de Lisandro Olmos, donde entre tres y cuatro encapuchados armados se metieron a robar en la casa de un policía. El saldo: dos muertos, dos heridos y una gran conmoción.

Según informaron fuentes del caso, Leandro Pedro Cari (24), un oficial que prestaba servicios en el Comando de Patrulla La Matanza, fue una de las víctimas. El agente cayó muerto de siete disparos cuando se enfrentó con los delincuentes desde una habitación hacia la otra.

En ese infierno de balas, uno de los ladrones también cayó abatido, pero con dos impactos.

El resto de la banda alcanzó a escapar, supuestamente ilesa. No tuvieron la misma suerte la mamá del efectivo, Sandra Cari (39), y su pareja, Javier Guzmán (35), que también fueron baleados.

En principio, al cierre de esta edición su situación clínica se presentaba estable y no se esperaban mayores complicaciones.

Los voceros explicaron en ese sentido que “la mujer tiene un roce en una pierna” y, el hombre, “un tiro en un brazo”.

Igual, por precaución, los trasladaron al hospital de Melchor Romero, donde seguían bajo estrictos controles médicos.

Una vez que los asaltantes ganaron el interior de la finca, situada en la calle 38 entre 176 y 177, previo envenenar a los perros de la familia (ver aparte), se dirigieron sin mucha demora a una de las piezas.

Los voceros consultados mencionaron que “enseguida despertaron a la pareja y la amenazaron para que entregue toda la plata”.

A escasos metros, en otra habitación, esos ruidos extraños no pasaron desapercibidos para Leandro Cari, que saltó de la cama. En una mano ya tenía su arma reglamentaria, que sacó de una mesita de luz.

Fueron segundos. Tal vez un par. Pero empezaron a sonar los balazos, que rebotaban por todos lados. El saldo fue el ya conocido. El peor de todos. Mortal. Quien también se salvó de milagro fue una hermanita del policía, de 6 años.

La chiquita, aterrada, aunque sin lesiones, fue asistida por otros familiares, que llegaron al domicilio lo más rápido que pudieron, luego de recibir la inesperada noticia.

Al parecer, los delincuentes no consumaron su plan y escaparon con las manos vacías.

El que quedó muerto en la trágica escena, de 39 años, era oriundo de la localidad bonaerense de Vicente López, contaba con un frondoso prontuario penal y fue identificado como “Horacio Alberto Chavez Botias”.

Ahora, bajo directivas de la fiscal del Crimen, Leila Aguilar, detectives del Gabinete Homicidios de la DDI local comenzarán a enderezar la pesquisa en busca de los prófugos, en una causa que quedó caratulada como “homicidio en ocasión de robo”.

De acuerdo al reporte oficial, dentro de la propiedad había otra persona: Lucas Javier Guzmán (18), hijo de Javier.

En ese sentido, el joven le explicó a la Policía que “en momentos en que se hallaba durmiendo, ingresaron tres ó cuatro delincuentes, los cuales lo maniataron en su habitación y luego escuchó que en la habitación de adelante, donde estaban sus padres y su hermano, hubo gritos y un fuerte tiroteo”.

Instantes después, cuando logró zafar de sus ataduras, se dirigió al lugar y “observó que su madre tenía una herida en la pierna, como si fuera un roce de arma, y su padre un tiro en el brazo”, explicó un pesquisa a este diario.

El hermanastro, en tanto, ya había sido herido de muerte, lo mismo que uno de los ladrones, que vestía ropas oscuras y una capucha.

Ambos estaban tendidos en el suelo, con sus armas 9 milímetros al lado del cuerpo. La del delincuente había sido robada el 31 de marzo de este año a un comerciante de Mar del Tuyú.

En medio de tanta conmoción, peritos de Policía Científica secuestraron una mochila, en cuyo interior había 13.600 pesos y 625 dólares.

Además ubicaron otros tres bolsos con herramientas y veneno (un poderoso insecticida), con el que, se presume, envenenaron a los perros de la familia.

Cruzarán llamadas

Dos teléfonos de la empresa Nextel completaron los elementos probatorios que pudieron recoger los expertos en esa vivienda de Olmos y que ahora tendrán una vital importancia para el resultado de la investigación.

Es que, entre las diligencias que ya pidió la fiscal Aguilar, se puede citar un entrecruzamiento de llamadas, del que podría surgir quiénes completaban la organización delictiva.

Los investigadores rastreaban en la zona si existen cámaras de seguridad, tanto municipales como privadas, que puedan haber captado la fuga de los otros tres delincuentes. (El Día)