Sábado Marzo 9, 2019.- Argentina | Buenos Aires | Mar del Plata

“La crisis hizo destrozos” en Zanella y Eskabe y “no hay proyección de mejora”

Las plantas de las dos grandes empresas metalúrgicas en Mar del Plata atraviesan "un momento crítico". Incertidumbre, retiros voluntarios y preocupación porque se vencen los plazos acordados para que no haya despidos.

A mediados de enero LA CAPITAL anticipó que la delicada situación de dos grandes empresas metalúrgicas como Zanella y Eskabe podía derivar en el cierre de sus plantas en Mar del Plata. Comenzó marzo y el panorama “se está agravando”, advirtieron desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), a la espera de algunas reuniones que definirían el futuro de ambas firmas en la ciudad.

“Zanella va camino al cierre”, habían advertido desde la UOM hace menos de dos meses. “Hoy la situación está igual o peor, es muy compleja y el 31 de marzo vence el plazo para evitar los despidos. Estamos muy preocupados”, reconoció el secretario general del gremio de los metalúrgicos, José Luis Rocha.

En noviembre de 2013, en la calle 3 entre 6 y 8 del Parque Industrial “General Savio” y con alrededor de 60 trabajadores comenzó a funcionar Zanella, “la empresa líder del mercado argentino” -como dice su slogan-. Pasaron cinco años y algunos meses, hoy solo trabajan unas 35 personas y hace tiempo se viene hablando de la posibilidad del cierre. Ya a mediados del 2018 hubo una importante cantidad de despidos y suspensiones. “Con el correr de los meses, la situación se agravó y no hay proyección de mejora”, admitió el dirigente de la UOM.

31 de marzo de 2019. Esa es la fecha que todos comentan con incertidumbre. Faltan tres semanas. Ese día vencerá el compromiso de la empresa de no despedir más trabajadores. A partir de allí, el gremio de los metalúrgicos prevé un contexto de “total incertidumbre” y “fuerte preocupación”.

Desde la UOM señalaron que desde el 2017 el patentamiento de motos viene en caída. Lo mismo ocurre con la venta y por ende con la producción dentro de las cuatro plantas de Zanella: la de Mar del Plata, la de Caseros, la de Cruz del Eje (Córdoba) y la que está en San Luis.

El remedio, peor que la enfermedad

Lo que para Mar del Plata podría ser “un alivio”, sería un agravante en otras ciudades. A nivel nacional Zanella ya realizó procedimientos preventivos para despedir trabajadores, pero en las plantas de Córdoba, San Luis y Caseros.

“Lamentablemente esa situación puede amortiguar el impacto de la crisis en Mar del Plata. Es terrible pensar que por despidos en otras plantas eso no ocurra o se postergue acá, pero es la realidad”, reconoció el secretario general de la seccional local de la UOM.

La planta de Zanella en Mar del Plata tiene hoy la mitad de los empleados que hace algunos pocos años. “La crisis nos achicó muchísimo”, señaló Rocha e insistió en que si se concretan despidos en las otras tres seccionales mencionadas, “el remedio sería peor que la enfermedad”.

“Zanella ya hizo las presentaciones preventivas. Pero de todos modos en Mar del Plata el acuerdo vence el 31 de marzo, de ahí en adelante no sabemos qué puede pasar; la preocupación es grande, la crisis hizo destrozos, dijo.

Incertidumbre en Eskabe

Para la industria metalúrgica local sin duda Eskabe es otra de las grandes empresas. La producción de calefactores, termotanques a gas y eléctricos, cocinas, calderas y climatizadores de piscina, entre otros productos, cayó fuertemente en los últimos años y ya en marzo del 2019, el futuro inmediato de la firma y de sus empleados atraviesa un momento crítico.

Ubicada en Monseñor Zabala 323, la empresa líder en la producción de equipos de calefacción, agua caliente y cocción “está viviendo una situación muy compleja”, advierten desde la UOM.

En esta empresa el compromiso para evitar despidos vence a mediados de año, pero “sinceramente no sabemos si llegamos”, dijo preocupado el secretario general del gremio en Mar del Plata.

El próximo paso se dará el 12 de marzo, cuando dentro de la planta se realizará una reunión entre las partes para analizar la situación.

“Asistirán trabajadores, delegados, directivos de la empresa y por supuesto de la UOM. Luego el 14 habrá otra reunión pero en Buenos Aires. Hay mucha incertidumbre, la situación se está agravando y hace tiempo viene habiendo retiros voluntarios”, resumió José Luis Rocha.

Al igual que en Zanella, en la planta de Eskabe “la producción viene en baja”. En este caso “solo se están haciendo productos atrasados, pero no hay proyección de ventas; ha bajado mucho el consumo, a la gente no le alcanza para comer y menos para comprar calefactores”, agregó.

De cara a la reunión del próximo martes, el dirigente metalúrgico no ocultó su “preocupación” principalmente por la falta de certezas para garantizar la continuidad de las fuentes de trabajo en esta planta donde al día de hoy quedan menos de 200 empleados.

“Reflejan la realidad de la industria metalúrgica”

Por su magnitud, trayectoria, producción y renombre, la situación de Eskabe y Zanella trasciende públicamente. Sin embargo, según las autoridades de la Unión Obrera Metalúrgica, “lo que se vive en estas dos grandes empresas reflejan la realidad de toda la industria metalúrgica”.

Desde hace tiempo en las empresas del rubro “se desmoronó la producción” a raíz de la caída del consumo y “no se generan nuevos puestos de trabajo”, indicó José Luis Rocha, secretario general de la seccional Mar del Plata de la UOM.

“Antes cuando un trabajador se iba de una fábrica se incorporaba a otra metalúrgica, pero ahora eso no está pasando; las empresas están haciendo malabares para soportar las crisis”, agregó.

A corto plazo la perspectiva “no es buena”, admitió el dirigente, quien consideró que “sin un cambio en el rumbo de la economía, la situación tiende a seguir agravándose”. (La Capital)