Martes Febrero 26, 2019.- México

Guerra de pandillas en la frontera sur

Maras Barrio 13 y Barrio 18 mantienen una disputa sangrienta

Una guerra de pandillas centroamericanas llamadas "Maras", a las que también se han sumado jóvenes mexicanos, mantiene asolados a habitantes de la frontera sur del país, a cuatro meses de iniciarse la oleada de caravanas migratorias. En apenas una semana, han muerto seis personas en la franja limítrofe, según informes de la policía del estado de Chiapas, sureste del país, que colinda con Guatemala.

La disputa sin cuartel que mantienen las llamadas "Maras" Barrio 13 y Barrio 18 sembró una ola de zozobra entre los habitantes de las urbes de la región.

Apenas ayer, un tiroteo entre integrantes de la Mara Salvatrucha dejó un pandillero muerto y tres heridos en la ciudad de Tapachula, la principal de la zona.

La Fiscalía de Justicia del Estado estima que en los últimos cuatro años casi un centenar de pandilleros han muerto en enfrentamientos con sus pares, sin contar las llamadas "víctimas colaterales".

El conflicto por dominar la zona se agudizó a partir de octubre pasado, cuando inició el éxodo de centroamericanos en forma organizada a través de contingentes por Ciudad Hidalgo, municipio de Suchiate, que colinda con Tecún Umán, Guatemala.

El martes pasado, un supuesto "mara" mató a dos policías municipales y a un comerciante del Mercado de San Juan, también en Tapachula.

En la comunidad Puerto Madero, una pareja fue asesinada el viernes último de al menos 13 balazos durante un ataque de la Mara Salvatrucha Barrio 13 (MS-13).

La semana pasada, ciudadanos en Tapachula salieron a las calles a manifestarse para exigir mayor seguridad a las autoridades federales, provinciales y locales.

En junio pasado, cinco jóvenes de entre 18 y 24 años torturaron y asesinaron a Alonso Pacheco, de 18 años, en el municipio de Acacoyagua.

Héctor Castillo, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en violencia juvenil, señaló que, desde que comenzó la ofensiva contra el crimen organizado hace 12 años, que ha arrojado la escalofriante cifra de 240.000 muertos, la violencia de las maras en México se ha hecho patente.

Los programas del gobierno para frenar este fenómeno, como Hábitat, puesto en marcha por el ex presidente Felipe Calderón (2006-2012), en mismo que lanzó la estrategia, han fracasado.

"El propósito era intervenir con los jóvenes, a partir de distintas actividades, para alejarlos de las pandillas", indicó el investigador.

Desde 2004, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), consideró a las "maras" como "un problema que atenta no solamente contra la seguridad pública de las personas, sino también contra la seguridad nacional del Estado".

Sin embargo, la llegada de estas pandillas se remonta a 1996, de acuerdo con Castillo, quien estima que actualmente su presencia es palpable en 23 de los 32 estados del país para sumar más de 5.000 integrantes, según un estudio de la CNDH.

Sólo en Chiapas, según el organismo, han surgido nuevas "clicas" o "familias" pertenecientes a las "maras", y se calcula que en 2001 ya sumaban 200 grupos con al menos 3.000 integrantes.

"El fenómeno de las pandillas centroamericanas que operan en México es una mezcla que combina migración, pobreza, crimen y corrupción, y que exhibe la falta de políticas públicas en la región y las fallidas estrategias de seguridad", señaló el sitio en línea "Zócalo".

"Con la atención siempre puesta en su frontera norte, México olvida que el sur también existe en el mapa de la violencia", indicó, parafraseando la célebre frase del poeta uruguayo Mario Benedetti. Las acciones para enfrentar a las pandillas se han limitado a un reforzamiento de la seguridad policial y militar, sin apelar a los temas de la cultura de la legalidad, de acuerdo con expertos. (ANSA).