Miércoles Abril 3, 2019.- Actualidad Internacional

EEUU no enviará representantes de primer nivel a la cumbre de la Ruta de la Seda de China

Para sus críticos, es un proyecto para dominar el mundo; para sus defensores, facilita el desarrollo de regiones olvidadas

Un plan estratégico de ramificaciones geopolíticas y económicas, criticado por algunos como un instrumento para dominar el mundo y alabado por otros como un plan Marshall del siglo XXI que ayudará a desarrollar regiones olvidadas. Y al que China asigna una importancia vital; tanta, que desde el 2017 ha incluido en la Constitución del Partido Comunista.

Estados Unidos no enviará altos cargos para asistir a la segunda cumbre de la Nueva Ruta de la Seda de China en Pekín este mes, dijo el martes un portavoz del Departamento de Estado de EEUU, que alegó preocupaciones sobre las fórmulas de financiación del proyecto.

El máximo diplomático de China, Yang Jiechi, dijo el sábado que casi 40 líderes extranjeros participarán en la cumbre que se celebrará en Pekín a fines de abril. Jiechi rechazó las críticas al proyecto como “prejuicios”.

La primera cumbre del proyecto, que contempla la reconstrucción de la antigua Ruta de la Seda para conectar China con Asia, Europa y otras regiones con un gasto masivo en infraestructuras, se llevó a cabo en 2017 y contó con la presencia de Matt Pottinger, el principal delegado de la Casa Blanca para Asia.

Este año la visita no se repetirá.

“No enviaremos responsables estadounidenses de alto nivel”, dijo un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos en respuesta a una pregunta de Reuters.

“Continuaremos expresando inquietudes acerca de las opacas prácticas de financiación, la mala gobernanza y el desprecio por las normas y estándares aceptados internacionalmente, que socavan muchos de los estándares y principios en los que confiamos para promover un desarrollo sostenible e inclusivo, y para mantener la estabilidad y un orden basado en normas”.

“Hemos pedido repetidamente a China que aborde estas preocupaciones”, agregó el funcionario.

La Iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, o “Iniciativa de la Franja y la Ruta” del presidente chino, Xi Jinping, ha generado controversia en muchas capitales occidentales, particularmente en Washington, que lo considera como un medio para difundir la influencia china en el extranjero, cargando a los países con una deuda insostenible mediante proyectos no transparentes.

El sábado, Yang calificó de “prejuicios” tales críticas, diciendo que China nunca ha obligado a que los participantes asuman deuda y que el proyecto era promover el desarrollo conjunto.