Sábado Marzo 23, 2019.- Siria

El Estado Islámico derrotado en el Este

Fuerzas estadounidenses y kurdas liberaron Barghuz, hay festejos

Las milicias del Estado Islámico fueron abatidas tras la arremetida de tropas kurdas y estadounidense en el Este de Siria, que se declara liberado, lo que ha desatado festejos este sábado.

Las celebraciones oficiales por haber vencido a la ferocidad yihadista en esa región de un país devastado por la guerra se desarrollaban hoy y representaban mucho más que un acto simbólico.

La ceremonia se realizaba, como se planeó durante más de un mes, en la base militar establecida en el complejo del campo petrolífero Al Omar, en la región de Dayr Az Zor, ahora bajo control kurdo y estadounidense. El festejo está a cargo de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), una coalición de milicias en el terreno liderada por el ala siria del PKK kurdo y apoyada por Estados Unidos.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) declararon la eliminación total del llamado califato y la derrota del 100% del Estado Islámico en el territorio de Barghuz. Se trata del último bastión en el este de Siria que permaneció en manos de los fundamentalista. Esto implica también el fin de ese califato del Estado Islámico.

"Barghuz es libre y la victoria militar contra el Estado Islámico ha sido lograda", escribió Mustafa Bali, portavoz de la SDF, en un mensaje en Twitter.

"En este día, en particular conmemoramos a los miles de mártires cuyos esfuerzos han hecho posible la victoria", continuó.

Miembros de las fuerzas pro-estadounidenses lideradas por los kurdos han levantado banderas amarillas en Baghuz para celebrar la victoria.

El último campamento en el que resistieron los combatientes ofrece un escenario apocalíptico, los vehículos y tiendas de campaña en los que vivían con sus familias han quedado reducidos a escombros humeantes. El califato llegó a controlar 88 mil entre Siria e Irak.

La bandera de las FDS ondeaba en uno de los poco edificios que ha quedado en pie. El anuncio de la victoria se produjo algunas horas después de que la Casa Blanca proclamara la victoria contra el Estado Islámico, a pesar de que los combates seguían en Baghouz. No fue la primera vez que el presidente estadounidense, Donald Trump, proclamaba la victoria, ya que también lo anunció a principios de marzo de este año. Recién ahora parece definitiva en esa región.

Tras la invasión estadounidense en 2003, el caos se instaló en Irak, caldo de cultivo para una filial de Al Qaeda que tres años después cambió su nombre por el de "Estado Islámico de Irak".

Su líder, Abu Bakr Al Baghdadi, amplió su radio de acción a Siria después del inicio de la guerra en ese país y en 2013 rompió con su matriz y creó el autodenominado "Estado Islámico de Irak y el Levante". Comenzó entonces un avance imparable de sus milicianos en Faluya, Tikrit y Mosul (Irak) y Raqa (Siria).

En junio de 2014, el grupo proclamó su califato y el autoproclamado califa desde la mezquita de Al Nuri en Mosul llamó a unirse a él. Su campaña de propaganda surtió efecto hasta el punto de que, en su momento de feroz esplendor en 2015, un promedio de 2.000 combatientes extranjeros se unían a sus filas cada mes. En aquel entonces, la ONU denunció "un genocidio", pues el Estado Islámico mataba a miles de yazidíes y secuestraba a más de 7.000 mujeres de esa minoría islámica forzándolas a la esclavitud.

En 2016 Estados Unidos comenzó con los ataques aéreos y Faluya fue la primera ciudad de la que fue expulsado el Estado Islámico. Al año siguiente, se sucedieron varias nuevas derrotas hasta que en junio, el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, declaró la victoria en Mosul.

En octubre de ese año, la coalición kurdo árabe que lideró la lucha sobre el terreno en Siria anunció la expulsión de los combatientes de Raqa.

Pero los expertos y estudiosos del fenómeno Estado Islámico advierten que la victoria puede leerse sólo de un modo. Sus milicianos fueron expulsados de las ciudades, pero los yihadistas tienen fuerte presencia dentro del territorio de otros países pues no sólo son un grupo terrorista, sino una ideología. (ANSA).