Miércoles Abril 3, 2019.- Argentina | Córdoba

El agua complica varias zonas del interior de la provincia de Córdoba

El martes se dejó ver el sol y trajo alivio a Córdoba, tras dos días de lluvias que, donde fueron más intensas, provocaron serios daños. Muchas de las consecuencias aún quedan a la vista.

Dos pueblos del este provincial siguen muy complicados por las inundaciones de sus áreas urbanas y aún con evacuados. A la vez, en varias regiones quedaron muchos campos bajo agua y con caminos rurales intransitables, lo que conspira contra la producción agrícola, justo cuando comienza la época de cosecha.

Saturnino María Laspiur, en el departamento San Justo, es el pueblo más golpeado. Llovieron allí 220 milímetros en apenas cuatro horas y el agua de las zonas rurales desbordó hacia la localidad, de 2.500 habitantes. Su intendente, Fernando Coassolo, apuntó que el 35 por ciento de las viviendas tuvieron agua en su interior y aseguró que no recuerdan allí un fenómeno similar.

Diego Concha, director de Defensa Civil provincial, indicó a La Voz que de los 180 evacuados del domingo se redujo la cifra anoche a unos 100 en esa localidad. “Se hicieron taludes de protección y el agua está bajando”, apuntó ayer. Algunas casas tuvieron hasta casi un metro de agua en su interior.

En El Arañado, un pueblo vecinos, los evacuados anoche eran aún 50.

En esa zona del este provincial, numerosos campos están bajo agua y los caminos rurales quedaron inutilizados.

Otra área complicada el domingo ayer ya no tenía sectores anegados ni evacuados: se trata de una amplia región de Tercero Arriba, en el centro provincial. En Almafuerte, Río Tercero y Oliva, por caso, quedaron muchas calles destrozadas y caminos rurales imposibles de transitar, entre otras secuelas.

25 tambos complicados

En el departamento San Martín, al norte de Villa María, otra región padece complicaciones productivas por los excesos hídricos.

Se trata del área rural alrededor de Arroyo Algodón, La Playosa y Los Zorros, donde unos 25 establecimientos tamberos debieron reducir drásticamente su producción en los últimos días. “Algunos están produciendo hasta un 70 por ciento menos de leche y con serios problemas para poder sacarla del campo. Varios han tomado la determinación de secar las vacas porque no las pueden ordeñar”, indicó Armando Caisutti, uno de los tamberos afectados.

La zona de Arroyo Algodón viene perseguida por los fuertes temporales. A mediados de enero, otra lluvia de 200 milímetros la había castigado. “Ya veníamos complicados desde enero y lo que ocurrió este fin de semana condicionó aun más la actividad en los tambos de la zona”, apunto Caisutti.

En la misma región hay muchos campos sembrados con soja y maíz, que quedaron bajo agua o con caminos imposibles de transitar, ya en tiempo de cosecha.

En el resto de las regiones agrícolas no hubo daños manifiestos, aunque los caminos en mal estado son un reclamo que se multiplica.

Los diques, llenos

Todos los embalses serranos venían con altos niveles desde fines del verano. Con las últimas lluvias acumularon aún más caudal. Los tres mayores (Embalse, Los Molinos y San Roque) superan sus niveles de vertedero, pero además liberan excedentes por válvulas desde hace días. Los otros están también en esos niveles. Los que no superan sus vertederos es porque se les viene bajando volumen mediante la apertura de compuertas o válvulas.

En 1992, Villa Carlos Paz quedó debajo del agua en toda su área central. Parte de la ciudad se inundó, con graves consecuencias, ante una crecida notoria de los ríos tributarios del dique San Roque. El embalse ya estaba casi lleno y la evacuación por el embudo no daba abasto, mientras que las válvulas de liberación adicional hacía años que no funcionaban.

Esa ciudad, que creció sobrepasando la cota original límite de diseño del lago, estaría hoy inundada si esas válvulas (reparadas en 2002) no funcionaran.

El río San Antonio creció más de 10 metros el domingo, un nivel que reconoce pocos antecedentes en las últimas décadas. Y esa crecida se sumó a un lago lleno, que lleva casi dos meses evacuando agua por embudo y válvulas.

Ante el nuevo aporte extraordinario de agua, desde Recursos Hídricos de la Provincia se resolvió el mismo domingo abrir al ciento por ciento las dos válvulas de escape, que forman esa postal para fotos que la tradición llamó “la cola de la novia”.

Entre embudo y válvulas, el dique erogaba ayer al río Suquía 210 metros cúbicos (210 mil litros) por segundo, mientras el nivel del lago superaba en más de un metro al embudo.

La crecida del Suquía fue muy significativa. Su caudal promedio histórico es de 15 metros cúbicos. Pero no generó problemas serios a su paso por La Calera y la Capital.
Rutas cortadas: la 9 y el Camino del Cuadrado

La 158, a la altura de Laspiur, fue rehabilitada ayer.

Las intensas lluvias también impactaron sobre las rutas en Córdoba. En varias zonas se registraron cortes entre el domingo y ayer por presencia de agua sobre la calzada. Desde la Policía Caminera se informó que anoche sólo permanecía cortada la vieja ruta nacional 9, entre James Craik y Oliva. Ayer, a las 13, se debió cortar el Camino del Cuadrado, por desprendimientos de piedras de las laderas. Se indicó que se aguardaba rehabilitarlo, tras su limpieza, entre anoche y la mañana de hoy. (La Voz)