Viernes Marzo 18, 2016 09:45.- Internacional | Por Lic. Samuel Leillen

China: un desafío estratégico para Israel

Al distribuirse las invitaciones por el Instituto de Estudios de la Seguridad de Israel a un encuentro dedicado a analizar el comercio israelí con China, todos manifestaron sorpresa. Pero después de la jornada, para todos los participantes – diplomáticos, industriales, académicos, público en general - fue claro que las relaciones entre los dos países, uno en Extremo Oriente con inmenso territorio y con la mayor población del mundo, el otro, ubicado en un minúsculo territorio del Medio Oriente y con relativamente escasa población, son importantes desde el punto de vista estratégico de la seguridad nacional.

¿Intereses económicos?

El comercio bilateral (no incluye equipos militares) sumó en el 2015 algo más de US$ 9,000 millones (un tercio de ventas israelíes y 2/3 de importaciones israelíes desde China). Si le sumamos el comercio con Hong Kong (Región Administrativa Especial de la República Popular China desde el 1 de julio de 1997), otros US$ 7,400 millones, estamos comentando el 13% del total israelí del intercambio global de productos.

• Un 60% de las exportaciones israelíes a China fueron equipos eléctricos y de alta tecnología (US$ 2,000 millones),

• otro 15% fueron productos químicos y fertilizantes ($ 500 millones),

• otro 13% fueron equipos médicos, óptica y de medición ($ 400 millones).
Las importaciones de China fueron más diversificadas:

• 26% equipos eléctricos y maquinaria de alta tecnología ($ 1,500 millones),

• 21% textiles y calzado ($ 1,200 millones),

• 10% productos de las industrias químicas,

• y otro 10% metales básicos (aprox. $ 500 millones c/u).

Hong Kong – Se trata de una economía basada en los servicios y el hecho de ser un importante punto de acceso al mayor mercado del mundo. Según el principio de "un país, dos sistemas", Hong Kong disfruta de un alto grado de autonomía, que le permite mantener su sistema capitalista, su sistema de derecho, la independencia de la justicia, el libre comercio y la libertad de expresión.

El intercambio con Hong Kong es más específico.

• El 91% de las ventas israelíes a Hong Kong - $ 4,900 millones, son diamantes (que constituyen el 27% del total mundial de ventas israelíes de diamantes, piedras preciosas y joyas: $ 18,100 millones, el rubro más voluminoso de las exportaciones israelíes, el 29% del total de sus exportaciones).

• En cuanto a las importaciones israelíes de Hong Kong, un total de $ 2,100 millones, un 46% son diamantes, piedras preciosas y joyas; otro 26% son equipos eléctricos y de alta tecnología.
En resumen, el balance comercial con Hong Kong es positivo para Israel, habiendo registrado en 2015 la suma de $ +3,300 millones, dejando en conjunto – China + Hong Kong - un superávit favorable a Israel de $ 740 millones.

¿Economías complementarias?

Con un déficit comercial israelí de $ 2,500 millones, sin reciprocidad equilibrada, se denota un interés mutuo sumamente marcado.

Perspectiva china:

Desde la introducción de las reformas económicas de 1978, China ha sido la economía de más rápido crecimiento del mundo, alcanzando en 2014 la primacía mundial en términos de PIB medido en paridad de poder adquisitivo y manteniéndose como la segunda potencia por PIB nominal. China es, además, el mayor exportador e importador de bienes y la primera potencia industrial.

Según opinión de Roí Feder, Director en Israel de la oficina de APCO Worlwide, empresa consultora de relaciones públicas y creación de imagen con sede en Washington y oficinas en 35 países, los chinos consideran a su país "el centro del universo", y ven en las relaciones internacionales un medio para fortalecerse. Evitan inmiscuirse en conflictos locales de otros países y no olvidan la humillación a la que fueron sometidos entre 1839-1949.

Les interesa crear una continuidad territorial que los relacione con Europa: existen proyectos que atraviesan 60 países con presupuestos de sumas inimaginables.

Les preocupa el crecimiento de sus relaciones comerciales con todo el mundo, acompañado de un fortalecimiento del yuan, la moneda china.

Les preocupa conservar las fuentes energéticas, tanto locales como las del exterior, en particular para no dificultar su acelerado progreso y desarrollo.

Les preocupa la estabilidad interna: no olvidemos, que sólo 1% de descontento significa 14 millones de habitantes…

Les preocupa la contaminación ambiental y ven en ella un peligro estratégico. Les preocupa la capacidad de los Estados Unidos como primera potencia mundial, con una fuerte ingerencia en los asuntos del Lejano Oriente.

Les preocupan los grupos islamistas radicales: 18 millones de habitantes son musulmanes.

Les preocupa los casos de corrupción pública que, de descubrirse, son severamente castigados.

Les preocupa fortalecer las empresas gubernamentales: un 40% de la economía está en manos gubernamentales.

¿Por qué están interesados en Israel? China estuvo por mucho tiempo alejada de las fuentes de armamento y equipos militares. El renombre internacional de Israel por su capacidad tecnológica y sus industrias de alta tecnología son el principal atractivo. Israel es considerado un país estable, con cultura milenaria, con legislación transparente, que se lo puede visitar, y que no estuvo relacionado con ninguno de los problemas históricos que abruman hasta el presente a la narrativa china.

¿Quién inició el diálogo comercial?

A pesar que eran conocidos los lazos comerciales entre Israel y Taiwán, el 24 de enero de 1992 se firmaron los acuerdos de relaciones diplomáticas entre Israel y China.

El Prof. Yitzhak Schichor, Profesor Emérito de las Escuelas de Ciencias Políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén y de la Universidad de Haifa, señaló que después de los años de aislamiento chino, Israel resultaba interesante por su conocimiento del armamento ruso que había obtenido como botín de guerra, tanto en 1967, en la Guerra de los Seis Días, como en 1973, en la Guerra de Yom Kipur.

La capacidad tecnológica israelí le permitió introducir mejoras en el armamento capturado, que resultaron atractivas para los chinos, interesados en perfeccionar sus equipos militares. Israel estaba dispuesta a proporcionar tecnología – los países occidentales sólo estaban dispuestos a vender armamento, sin proporcionar tecnología. Además, como país pequeño, Israel no resultaba ser amenaza para los chinos: de todas maneras, sabían que el 70% de la producción industrial israelí está orientada a la exportación.

Los mismos americanos solían comentar que si alguien está interesado en conocer el armamento ruso, es conveniente consultar con Israel. Algunos sostienen que fue Henry Kissinger quien citó a los chinos esta opinión, y desde entonces los americanos no se opusieron a estas relaciones – si hubiera habido oposición americana, Israel no hubiera podido cultivar sus relaciones comerciales con China.

¿Realmente una potencia?

China es uno de los inversores extranjeros más importantes del mundo, con proyectos que suman más de $ 116,000 millones, la mayoría de ellos en Asia, pero con fuerte tendencia de ampliarse a Europa y Estados Unidos. Los temas son variados: energía 46%, transportes 16%, minas 14%, construcciones 10%, finanzas 5%, agricultura 4%.
Ziva Eger, responsable del área inversiones extranjeras y cooperación industrial en el Ministerio de Economía (anteriormente Industria y Comercio), destacó el potencial del intercambio con China, señalando que ese país demuestra marcado interés por afianzar sus relaciones con factores israelíes.

Los proyectos chinos en el mundo son numerosos, con acento en temas de tecnología sofisticada: comunicaciones 50, componentes electrónicos 34, servicios financieros 33, equipos y maquinaria industrial 31, software y alta tecnología 28, industria automotor 26, bienes raíces 24, etc.

Si bien la mayoría son proyectos de iniciativa gubernamental, ponen mucho énfasis que también el sector privado invierta en el exterior. Esto abre las puertas a la iniciativa productora china, les permite ponerse en contacto con tecnologías avanzadas, impulsa al crecimiento estratégico, les permite penetrar en mercados extranjeros, les asegura abastecimiento energético y materias primas.

¿Riesgos?

Como es natural, se trata de un mercado con características propias. Hay exportadores y productores israelíes muy exitosos en los mercados occidentales, pero que no han logrado aún conectarse con China. Conocer la cultura china y equiparse con tiempo suficiente, son condiciones previas ineludibles.

Dan Catarivas, Director de la Sección Comercio Exterior y Relaciones Internacionales de la Federación de Industriales, quien abriera la primera representación comercial en la Embajada de Israel en China (1992-94) recomienda cautela y estudiar bien el mercado, ponerse en contacto con otras empresas que ya comercian con China para conocer mejor la realidad del área comercial y/o productora de China. No olvidemos que es un régimen muy estricto, con una fuerte intervención gubernamental, con interés oficial de participación directa, con censura muy severa, con limitaciones a los derechos humanos en forma muy particular. Y por supuesto hay que tener en cuenta las posibilidades limitadas de Israel y evitar asumir riesgos. ¿Se imaginan una campaña exitosa de promoción de turismo, y en la próxima primavera un millón de chinos resuelven visitar Israel? (Aurora)